MI INFANCIA
Ese balón no era solo un objeto; era una parte de mi infancia. Me gustaba tanto que me acompañaba en todo momento, ya fuese en la calle como en muchos otros sitios, parece que ese balón guardara dentro de el todos los sueños que yo tenía y las oportunidades que jamás imaginé que algún día se abrirían ante mí. Cada vez que lo golpeaba, sentía que podía llegar a cualquier lado con ayuda de mi familia. Pero lo que más valor le daba a ese balón era el vínculo que creaba con mi padre. Él fue quien me lo regaló, y con él compartimos horas de juego, sonrisas y muchos consejos. A través del fútbol, me acercaba a él, y al mismo tiempo descubrí un mundo de disciplina, de alegría y de pasión. Ese balón no era simplemente un objeto: era el puente que unía mi infancia con mis sueños y mi familia con mi corazón. Gracias a el Fútbol fui capaz de desarrollar una habilidad sorprendente la cuál era sacar siempre mi máximo potencial y mejorar día a día tanto para ser un buen deportista como ser la mejor persona posible. Gracias papa y mama por haberme inculcado estos valores y por quererme tanto en todos los momentos sufridos juntos, espero que el día de mañana este balón sea parte de mi propia familia. Tampoco quería olvidarme de mi querida hermana la cuál siempre ha estado a mi lado y ha sido capaz de ayudarme a estar cada vez más cerca de mis sueños.
