El patrimonio rural desconocido.

La fotografía corresponde al retablo de la colegiata de Villagarcía de campos, conocida como «El escorial de campos». La primera vez que la visité, de causalidad, quede impactado de las dimensiones y riqueza de la misma: retablos de Juan de Herrera, relicarios, retablos barrocos, salas de vestiduras…me parecía imposible que un pueblo que actualmente cuenta con unos 200 habitantes. en algún momento de la historia pudiera acumular tal fuente de influencia vinculada a la figura del «Jeromín». Lo segundo que me dejo en shock fue que tal obra este «oculta» en mitad de Tierra de Campos, un bajísimo trabajo de difusión por parte de las distintas administraciones que lleva a un desconocimiento generalizado de tal bien por parte de la población.

Esta visita, junto a otras de años anteriores, despertaron mi gusto por lo rural, por ese inmenso patrimonio que atesora y es en muchos casos desconocido: esas magníficas iglesias barrocas, esos paisajes únicos y cambiantes, esas obras de ingeniería civil como el Canal de Castilla, etc. Desde ese momento hasta hoy, no desperdicio diferentes viajes de fin de semana para acercarme a los pueblos e inundarme de arte, de paz y de tranquilidad que en muchos casos sólo un entorno rural puede ofrecerte. Por esta razón, invito a todos a descubrir lo cercano, lo nuestro, lo particular, en paralelo a grandes visitas a monumentos reconocidos de otros países, de otras regiones o de otros continentes.