LA RARA

Este poema me evocó la alegría de mi ser, pues mi obra maestra donde recité mi dolor sufrido en soledad pudo convertirse en una canción y así sentir alivio mi corazón. Infinita sorpresa tuve cuando por fin hubo personas que valoraron mi creación, aquello hizo que me dedicara no solamente a la poesía si no a la música, musa que canta en mi oído cual sirena para hacer sentirme satisfecha. No fue un final, si no puntos suspensivos para descubrir facetas reveladoras de las artes donde amarme fue mi primera parte. Deseo convertir en patrimonio y que Samael, mi arcángel custodio escuche mi testimonio que este será mi legado para vislumbrar y no dejar cegado a quien ose conocer mi pasado.