Mi academia de inglés

En esta fotografía muestro mi academia de inglés, un lugar especial que está presente en mi vida desde que tenía cinco años. Hace 14 años entré por esa pequeña puerta sin saber que ese sitio me cambiaría la vida por completo tanto a nivel académico como personal. Aquí no solo pude descubrir mi amor por los idiomas, en especial hacia el inglés, sino que también tuve la suerte de conocer a una profesora maravillosa que nos demostró en todo momento su pasión por la enseñanza y que nos inculcó valores más allá de lo académico. Gracias a ella, pude descubrir cuál es mi vocación, ser maestra de Educación Primaria. Cada vez que la veía pensaba que cuando fuera mayor quería ser como ella; me quería dedicar a algo que aparte de gustarme, me hiciera sentir la misma ilusión y motivación pese al paso de los años y solo bastaba ver el brillo en sus ojos para saber que eso podía ser posible. A lo largo de estos 14 años, cree multitud de recuerdos inolvidables; como cuando entre todos los compañeros nos poníamos de acuerdo para convencer a nuestra profesora para jugar a “guess the word” los últimos diez minutos de clase, cuando ambientábamos la clase según la festividad más próxima, los trucos que nos daba nuestra profesora para no olvidarnos de algún concepto importante o las pequeñas charlas con ella cuando estábamos estresados. Cuando pienso en mi academia, una sonrisa aparece en mi cara y ese simple gesto refleja la importancia de este lugar en mi vida. En definitiva, mi academia de inglés es mi patrimonio personal, ya que simboliza mi refugio, mi lugar seguro, el sitio al que quiero ir cuando necesito evadirme de todos los problemas y tensiones de mi día a día. Sin lugar a duda, puedo afirmar que esta academia es mi segundo hogar.