Un recuerdo que crece conmigo

Este collar lo tengo desde que era pequeña. Al principio lo llevaba casi todos los días; ahora lo guardo más de lo que lo uso, pero sigue teniendo el mismo significado. Me recuerda a una etapa más inocente y tranquila de mi vida, a cómo era entonces y a todo lo que ha cambiado desde ese momento. No es un objeto valioso económicamente, pero sí personalmente, porque forma parte de mi historia. Cada vez que lo veo, siento que guarda una parte de mi infancia.