De generación en generación
Un anillo que me otorgó mi abuela. A los dieciocho, su padre lo colocó en su mano. A mis dieciocho, ella lo colocó en la mía. No es solo un regalo, es un gesto de confianza y de comienzo que pasará de generación en generación. Guarda las manos que lo llevaron antes. La vida de mi abuela que creció con él. Hoy se guarda entre mis dedos. En el futuro será guardado por mi nieta. Porque hay historias que no se cuentan, se heredan.
