LA ZAPATERÍA DE MI ABUELO

Para mí, mi patrimonio es la zapatería de mi abuelo. Es un lugar único. En ella, se pueden apreciar diversas herramientas y utensilios varios que usaba mi abuelo para llevar a cabo su oficio de zapatero. Siempre que entramos allí, mi abuelo nos enseña objetos y herramientas antiguas, sus utilidades, nos explica cómo era el oficio antiguamente y todo lo que ha cambiado ahora, las notas que tomaba de las medidas, los patrones de diversas formas… Además, es un lugar que ha pasado de generación, ya que mi abuelo heredó el oficio de su padre. Empezó a trabajar con 8 años ayudando a mi bisabuelo, junto a sus demás hermanos, pero, finalmente, fue el único que acabó trabajando de zapatero. Sin embargo, aunque le gustaba mucho su oficio, debido a la dura época en la que se encontraba, tuvo que abandonar esta labor y dedicarse al campo, en concreto, siendo pastor de ovejas, ya que daba más dinero. La zapatería de mi bisabuelo estaba en otro lugar del pueblo, pero cuando mi abuelo empezó a trabajar de ello, montó su propia zapatería en su casa y, cuando mi bisabuelo se jubiló, muchas de las herramientas y objetos utilizados para esta labor, se trasladaron a la zapatería de mi abuelo. Por ello, guarda una esencia muy bonita del pasado familiar. Entrar en la zapatería, me causa mucha ternura y me recuerda todas las anécdotas y vivencias que nos cuenta siempre mi abuelo. Por lo tanto, es un lugar al que tengo mucho cariño, ya que se encuentra dentro de su casa, es un espacio donde mi abuelo ha pasado horas y horas trabajado allí y del que nos ha transmitido muy buenos recuerdos de aquella época. Por eso, elijo esta foto del lugar que me recuerda a uno de los pilares más importantes en mi vida, mi abuelo, del que espero seguir aprendiendo muchos años más.