MIS COMPAÑEROS DE TODA UNA VIDA

Para la mayoría de las personas estos osos pueden ser unos peluches cualquiera, pero para mí son mucho más que eso. Llevan conmigo desde que nací y han estado presentes durante prácticamente toda mi vida. Han dormido conmigo cada noche desde los dos meses, han formado parte de mi infancia, de mis viajes, de mis mayores cambios y, por lo que han ido creciendo conmigo. Aunque no sean personas y no hablen, para mí guardan una parte de todos estos años y de la niña que fui y en la que me he convertido. Son de esas pequeñas cosas que permanecen mientras todo lo demás va cambiando. Por eso, cuando los miro y pienso, veo todos los recuerdos y momentos que han vivido a mi lado y me dan la sensación de hogar y tranquilidad, este dónde este.